//Pr.
Paul Auccacusi M.\\
LA BATALLA ESTA EN LA MENTE
“ Con Cristo estoy
juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora
vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se
entregó a sí mismo por mí” (Galatas 2:20)
Todo lo que vivimos hoy es en la
fe en Cristo, muchos no están familiarizados con la fe, pero la usan constantemente,
fe este tener la certeza de lo que se espera y la convicción de lo que no se
ve.
Muchos usan este principio de
forma equivocada, comentarios como: “todo me va mal, todo lo que toco lo
malogro, el dinero desaparece de mi mano”, son expresiones de fe pero para lo
negativo, aunque parezca increíble las personas no solo afirman cosas como esta
sino que lo sienten y creen con todo su corazón.
Hay personas que entienden con
la razón que Dios es bueno, pero creen con todo su corazón que no lo es.
En tiempos de aislamiento por causa
del virus, recibimos todo tipo de noticias y panoramas diferentes, que hacen tambalear
nuestra estabilidad emocional e incluso espiritual, para eso veremos algunos
principios que nos ayudaran a estar firmes.
a) En estos tiempos de aislamiento, necesitamos aprender a ejercitar nuestra fe.
Fuimos
llamados a pelear la batalla de la fe. El diablo ya no puede tocar nuestras
vidas desde que le pertenecemos a Jesús, pero en este tiempo enfoca su ataque
contra la mente de los creyentes, necesitas luchar la batalla de la fe.
El
diablo ya fue vencido en la cruz, el diablo ya no puede quitarte tu salvación, porque fue un obsequio de Dios, un
obsequio nunca más es arrebatado.
Hoy
en día la estrategia del diablo contra tu vida consiste en minar tu fe, en
debilitar tu fe, No lo permitas.
b)
Lo que el diablo está
lanzando a la mente de los creyentes son dudas y temores.
El
diablo es sutil nunca aparecerá como diablo con cuernos y tridente, el hablara
a tu oído, poniendo pensamientos de derrota, de confusión, etc.
Muchos
confunden esa voz con su propia voz interna y cuando creen en esto, comienzan a
acusarse a sí mismos, la acusación no proviene de Dios, en el tenemos libertad
para entrar al trono de la gracia.
c)
Si hay dudas en
tu corazón respecto del amor de Dios, es porque permitió que el diablo te engañe.
Como
consecuencia de aceptar la acusación del maligno, no quieres orar más, no
quieres leer la palabra, lo peor es que logra convencer a los creyentes que no
pueden recibir respuesta a su oración o que Dios dejo de hacer su obra
sobrenatural.
Eso
genera aislamiento y acusación, el diablo se vale de nuestra carne para
acusarnos, pero la palabra dice que ya no vivo yo, cristo vive en mí.
Tu
fe esta cimentada en cristo y su amor, y no en tu propio razonamiento. Pero incluso
lo que vivimos en la carne, lo vivimos en la fe en el Hijo de Dios.

No hay comentarios:
Publicar un comentario